• Tercera edad y trastornos asociados

    Tercera edad y trastornos asociados

    La tercera edad suele describirse como una época de descanso, reflexión y de oportunidades para hacer cosas que quedaron postergadas mientras uno criaba a los hijos y desarrollaba su carrera.

    Lamentablemente, el proceso de envejecimiento no es siempre tan idílico. Acontecimientos de la tercera edad como, por ejemplo, los trastornos médicos crónicos y debilitantes, la pérdida de amigos y seres queridos, y la incapacidad para participar en actividades que antes disfrutaba, pueden resultar una carga muy pesada para el bienestar emocional de una persona que está envejeciendo.

    Una persona de edad avanzada también puede sentir una pérdida de control sobre su vida debido a problemas con la vista, pérdida de la audición y otros cambios físicos, así como presiones externas como, por ejemplo, recursos financieros limitados. Estos y otros asuntos suelen dejar emociones negativas como la tristeza, la ansiedad, la soledad y la baja autoestima, que a su vez conducen al aislamiento social y la apatía.

    Vínculo social

    A su vez esta etapa comprende una división muy grande entre los jóvenes y los adultos mayores, ya que por lo general existe una brecha generacional muy grande, mientras el joven busca la innovación y la tendencia hacia la tecnología,  el adulto mayor comienza a tener una pérdida de interés por lo nuevo, lo tecnológico y le cuesta entender y adaptarse a estas nuevas tecnologías. A su vez, en lo social el adulto mayor busca resolver problemas actuales con soluciones que se utilizaron en su pasado, soluciones ya no vigentes. Algunos jóvenes tienden a alejarse de los adultos mayores y este rezago social tiende a provocar algunos problemas de los cuales hablaremos a continuación.

    Los adultos mayores con el paso del tiempo pierden rapidez para evocar algunos recuerdos, inclusive los de corto plazo, en algunos casos esta pérdida normal de la memoria puede verse seriamente afectada con conductas como el aislamiento, la discriminación y los rechazos emocionales. Existe un estudio donde se logró descubrir que aquellos ancianos que son rechazados y discriminados, comienzan a tener un deterioro cognitivo mucho más rápido y severo que aquellos que no son asediados socialmente.

    Por otra parte se observó que en ancianos que se encuentran en asilos, donde por lo general únicamente conviven con otros residentes y donde las condiciones de vida los han llevado a estar en estos lugares donde reciben con poca frecuencia visitas de sus familiares, presentan una serie de síntomas depresivos que al final del día también tienen consecuencias negativas, hay algunos casos de adultos mayores donde la anhedonia está presente, ellos ya no buscan ni siquiera salir de su cama.

    Lo contrario ocurre en algunos adultos mayores ricos, que son por lo general respetados socialmente, probablemente encabecen una empresa la cual tiene diversos fuertes económicos, estos adultos aunque pueden  tener la misma edad de aquellos que se encuentran en asilos, conservan su memoria y avidez, se adaptan facilmente al uso de tecnologías como celulares inteligentes e inclusive puede observarseles con más vitalidad que algunos jóvenes. Y finalmente cuando estos adultos mayores fallecen por alguna cuestión, hasta el último momento de sus vidas conservaron esa vitalidad y no presentaron deterioros tan severos como otros adultos mayores. Es aquí donde esta comparativa existe, aquellos adultos mayores que continúan haciendo uso de sus habilidades sociales, que son respetados y no sufren rechazos tienen menos probabilidad de padecer enfermedades cómo Demencia, Alzheimer entre otros trastornos cognitivos de deterioro, además de confirmar que tienen mejores herramientas adaptativas frente a aquellos adultos que se encuentran aislados y enfermos.

    La transición entre los 40’s y los 60’s en la vida de todo humano comprende aquella etapa en la cual se encuentra el éxito laboral, el desempeño profesional y por lo general el crecimiento familiar, la elección profesional de los hijos, su desarrollo como profesionistas a su vez y la etapa del reencuentro entre los padres una vez que los hijos se van de la casa. Pero pareciera que cuanto menos éxito profesional tiene la persona que cruza entre estas edades, también se pierde el objetivo de creer que aún se puede ser exitoso. En algunos casos aquí comienza el deterioro de forma general del adulto maduro.

    ¿Qué podemos hacer?

    Lo primero que como todo adulto puedes hacer es no discriminar y aislar a los adultos mayores, ya que hacerlo permite que exista una probabilidad más alta de que ellos padezcan una serie de síntomas emocionales que empiezan en la depresión y terminan en actitudes antisociales. Si tenemos un familiar del cual podemos ya observar una pérdida de memoria debemos ser pacientes y conscientes de que es un proceso, pero siempre dar el adecuado apoyo, incentivar a la lectura es un ejercicio muy bueno que ha probado hacer menos rápido el deterioro cognitivo, en aquellos pacientes que no han sido diagnosticados con Alzheimer, Demencia Senil ó Demencia de cuerpos de Lewis.

    A su vez invitar a los adultos mayores a que conozcan nuevas tecnologías, a que utilicen aparatos mostrando que es “sencillo” también les ofrece una vía para poder distraerse. ¿Cuántos abuelos conoces que tengan Facebook? Aquí te darás cuenta que muchos adultos mayores se desinteresan inclusive por el factor de la comunicación. Con esto no te decimos que los invites a abrir una cuenta en Facebook, pero sí puedes invitarlos a que utilicen aplicaciones que tengan una relación con sus intereses.

    El mantener al tanto a los adultos mayores de las noticias sociales cómo cambios en la política, los nuevos derechos, economía, también es una forma de generar interés en lo actual ya que por lo general este aspecto comienza a desconocerse al existir un desinterés ellos pueden mostrar un rechazo a cualquier noticia sobre política o economía cuando finalmente también les afecta de una forma u otra.

    En aquellos casos donde podemos identificar un deterioro cognitivo muy notable en nuestro familiar lo que se recomienda es llevarlo a una valoración ya sea Neruológica ó Neuropsicológica para saber qué problema cognitivo en específico sufre. De esta forma podemos saber cómo actuar ante alguna enfermedad como el Alzheimer, si bien está confirmado que los medicamentos no detienen la pérdida de la memoria, sí logran disminuir la rapidez con la que ocurre.

    Fuentes:
    http://www.apa.org/centrodeapoyo/edad.aspx
    Ramón de la F. Psicología Méd. Ed, Fondo de Cultura Económica . “2010”.
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