• ¿Por qué es importante nuestra Salud Mental?

    ¿Por qué es importante nuestra Salud Mental?

    ¿Por qué es importante nuestra Salud Mental?

    Tal como lo dice la OMS “La salud mental abarca una amplia gama de actividades directa o indirectamente relacionadas con el componente de bienestar mental incluido en la definición de salud: Un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”.

    El término salud mental aún tiene estigmas y prejuicios que llevan a la gente a no querer ahondar más sobre el tema, sin embargo es de suma importancia para lograr una vida más equilibrada.

    Recordemos que no únicamente somos cuerpo, también tenemos una parte mental, la cual se encarga de la forma en que nuestros pensamientos, sentimientos y conductas afectan e intervienen en nuestra vida. El tener una buena salud mental conduce a una imagen positiva de uno mismo y, a su vez, a relaciones satisfactorias con amigos, familia y otras personas, además de ayudarnos a tomar buenas decisiones, a que nuestras emociones no se desborden y sepamos afrontar los desafíos que se nos van presentando en el hogar, en  el trabajo, en la escuela y en la sociedad.

    La salud mental es trascendental para el mantenimiento de una salud física adecuada, así como para la recuperación de enfermedades físicas; es básica para el bienestar social y da como resultado vivir con calidad. Es bien sabido que las enfermedades psicosomáticas tienen origen en factores psicológicos como lo son la manera en la que se enfrenta el estrés, la ansiedad, falta de motivación, la presencia de emociones no saludables, es decir, desbordadas como lo son la ira y la tristeza desmesurada (Rivero-Lazcano, Martínez-Pampliega & Irarugi, 2011).

    Hoy en día debido al ritmo de vida que llevamos, las enfermedades mentales van en incremento, se estima que en el 2020 la estadística mundial aumente de un 10.5% a un 15%, el cual será aún mayor que en las enfermedades cardiovasculares. Retomando lo dicho por la OMS, la salud mental es un estado de bienestar en el cual la persona logra afrontar de manera individual o colectiva, el estrés de la vida diaria. Por ésta razón debería ser un tema que la Salud Pública abarque, para así comenzar a tomar acciones preventivas e informativas sobre de lo que es la Salud Mental y de cómo mantenerla, es decir, comenzar a verla como una parte integral de la salud general y no de manera separada (Posada, 2013).

    Los  trastornos mentales son cada vez más frecuentes y no únicamente perjudican de manera emocional y económica a la persona, sino también a la familia y a la sociedad, ya que además la comorbilidad  entre enfermedades mentales y físicas es muy frecuente. Por ejemplo, algo importante a tomar en cuenta es que en estudios e investigaciones se ha encontrado que existe una mayor predisposición de las mujeres a presentar trastornos del estado de ánimo o ansiedad, mientras que en los hombres son más factibles los problemas de control de impulsos  (Posada, 2013), así mismo, en algunas investigaciones realizadas en el ISSSTE se ha encontrado que existe una amplia comorbilidad entre la diabetes y la depresión (IV Curso Internacional de Neurociencias).

    El comenzar a informar a la gente de lo que realmente trata y abarca la Salud Mental, ayuda a reeducar a la población, para así hacerlos conscientes de que no únicamente somos cuerpo. Esto a su vez creará condiciones individuales, sociales y del entorno para lograr un desarrollo psicológico acorde para mejorar la calidad de vida de las personas (Jané-Llopis, 2004).  Hacer hincapié respecto a la importancia de la Salud Mental en países en vías de desarrollo, como es el caso de México, es importante ya que son países con diversas problemáticas psicosociales que hacen a la población aún más vulnerable (Posada, 2013). Los trastornos mentales y neurológicos representan un 22% de las enfermedades en América Latina y el Caribe, teniendo un impacto en mortalidad, morbilidad y discapacidad en todas las etapas de la vida (Rodríguez & Kohn, 2009).

    Quitémonos de prejuicios y atendámonos, tal como cualquier parte de nuestro cuerpo, nuestro cerebro también puede enfermarse y perjudicarnos en varias esferas de nuestra vida. Así como vas al médico, dentista o nutriólogo, acude al Psicólogo.

     

    Bibliografía

    IV Curso Internacional de Neurociencias, Hospital 20 de Noviembre.

    Jané-Llopis, E. (2004). La eficacia de la promoción de la salud mental y la prevención de los trastornos mentales. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, 68-77.

    Psada, J. A. (2013). La salud mental en Colombia. Biomédica, 33(4), 497-498.

    Portal Organización Mundial de la Salud. Recuperado de

    http://www.who.int/about/es/

    Rivero-Lazcano, N., Martínez-Pampliega, A., & Irarugi, I. (2011). El Papel Funcionamiento y la Comunicación Familiar en los Síntomas Psicosomáticos. Slínica y Salud, 22(2), 175-186.

    Rodríguez, J. J., & Kohn, R. (2009). Epidemiología de los trastornos mentales en América Latina y el Caribe. Washington: Organización Panamericana de la Salud.

     

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